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Pereyra: “Los clientes nos consultaban por el protocolo que aplicábamos. Una vez alcanzado el sello, la respuesta fue 100% positiva”

Chef Gourmet es una empresa gastronómica que se especializa en la elaboración de viandas empresariales. Recientemente, la organización sumó a su certificación de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) el Sello IRAM de Protocolo COVID- 19 Verificado. Entrevistamos a su gerente de Calidad, Natalia Pereyra, para conocer cómo esta certificación les permite construir confianza con sus clientes y colaboradores.

 

 

En menos de un mes, junto a un grupo de expertos, reunimos el conocimiento de documentos oficiales nacionales y extranjeros y elaboramos la EDP IRAM 3820 para que las empresas puedan generar un Protocolo COVID-19. ¿En qué medida esta implementación los ayudó a cuidar la salud de colaboradores y clientes?  

 

Con el comienzo de la pandemia la información iba variando constantemente y, por lo tanto, el protocolo también iba sufriendo esos cambios. Había muchísima información a nivel nacional e internacional. Por eso, tenerla consolidada en la EDP IRAM 3820 nos sirvió para estandarizar nuestra forma de trabajo y así obtener un lineamiento claro para lograr el objetivo de la empresa, evitar los contagios masivos y, de esta manera, garantizar la producción al 100%.

 

Recientemente dieron un paso más y alcanzaron la certificación del Sello IRAM de Protocolo COVID-19 Verificado sobre la base de esa EDP. Antes de contactarnos, ¿con qué problemáticas se encontraron al aplicar el protocolo? ¿Por qué nos eligieron para llevar adelante este proceso? 

 

Al ser una empresa de alimentos certificada en BPM, teníamos implementadas ciertas prácticas de higiene, como el uso de barbijo obligatorio, el lavado de manos, sanitizado de frutas y verduras, desinfección de áreas, etc., por lo que aplicar el protocolo no nos generó grandes inconvenientes.

Elegimos certificar con IRAM porque ya veníamos trabajando hace casi 5 años bajo la certificación de la norma IRAM 14201:2007 y nos parecía un compromiso enorme conseguir este sello, tanto para darle la tranquilidad al empleado de que venía a trabajar a un lugar seguro, como así también a los clientes.

 

¿De qué manera pudimos ayudarlos y cómo fue la experiencia general de certificación? ¿Creen que dar este paso les permite construir confianza entre sus públicos de interés?

 

Sin duda, certificar con IRAM le dio un valor agregado a la organización; nos permitió darle una mayor tranquilidad a nuestros clientes. Se puede tener mucha seguridad de los procesos que se realizan, pero siempre certificarlos genera una confianza aún mayor. Lo mejor fue el resultado con los empleados que realmente se sintieron contenidos, tranquilos y comprometidos de trabajar en una empresa que no puso límites para protegerlos.

 

Una vez que lograron alcanzar el sello IRAM, ¿qué beneficios perciben y cuál es el impacto en su organización? ¿Recomendarían esta certificación a otras organizaciones?

 

Los clientes nos escribían constantemente consultando por el protocolo que se estaba aplicando en la empresa. Una vez alcanzado el sello, se fue calmando esa incertidumbre y la respuesta fue 100% positiva. Recomendamos totalmente esta certificación; es una herramienta fácil de aplicar y el resultado que se obtiene es aún mejor.